Cuidados
Cada material tiene su propio cuidado. Seguí estas recomendaciones para que tu pieza dure como el primer día.
Superficie no porosa: limpiala con agua y jabón neutro, sin necesidad de sellado. Evitá dejar ollas muy calientes de forma directa y prolongada sobre la superficie, y no uses productos abrasivos ni lana de acero.
Muy resistente al calor y a los rayones. Recomendamos hidrofugarlo una vez al año para mantener el brillo y evitar manchas de líquidos como aceite o vino. Limpieza diaria con un paño húmedo alcanza.
Altísima resistencia a rayones, manchas y altas temperaturas. No requiere sellado ni mantenimiento especial: alcanza con agua, jabón neutro y un paño suave.